Lo dice el Gran Lama y lo estamos aplicando. Así de ilusionados estamos como véis en esta foto, Jose, Josemi, Xavi, David y un servidor, en la entrada del Monasterio de Pangboche (3.985m).

Hoy ha sido día de descanso y preparativos, y cargado de emociones, ya que hoy se ha separado en grupo definitivamente: Pedro, Jaume y Pep han partido hacia Namche y la despedida ha sido muy emotiva, ya que han sido muchísimas las vivencias que hemos experimentado en tan pocos días.

Las tres cordadas que seguimos en Pangboche estamos ya preparadas para nuestro reto inmediato, el ascenso en estilo alpino al Ama Dablam. Será duro, muy duro. Parece que el invierno se ha adelantado y las temperaturas han bajado muchísimo. Todo está preparado, cuerdas, crampones, casco, chaqueta de plumas, arnés, y tantas otras cosas que nos obligarán a subir muy cargados.

Pero no hay escusas, la causa lo vale y els Amics del Nepal nos empujarán con toda su energía hasta la cumbre, además parece ser que nos estamos aclimatando bien a la altura.

Jaume, “the doctor” nos ha puesto los pulsiómetros por última vez, y en mi caso vuelvo a valores muy positivos, 93 de saturación de oxígeno en sangre y 39 pulsaciones por minuto.

Esta tarde nos hemos desplazado hasta el Monasterio de Pangboche donde el Gran Lama nos ha bendecido mediante la “puja”, una ceremonia que pide a los dioses de las montañas que nos permita ascender y volver sanos y salvos de la montaña. Mañana partimos hacia el Campamento Base de la montaña más bella del planeta.

¡Os seguimos contando!